La política municipal a menos de un mes de Navidad
1 de diciembre. La cosa no ha mejorado para ninguno de los municipios que componen la comarca Norte de Gran Canaria. No van hacia adelante y más bien parecen retroceder en un ciclón que no tiene fin y que cada vez se torna más oscuro y menos esperanzador para los ciudadanos.
Unos juegan a hacer política rastrera, como en Firgas. Otros ondean la bandera de la humildad y se bajan el sueldo bruto mensual un 20%, "para dar ejemplo", como en Gáldar. Algunos juegan a tirar de la cuerda dentro del mismo grupo de gobierno, ahora te hablo y ahora no te hablo, tal cual les pasa a los ediles de Moya. Rayan la inmoralidad otros, en una localidad donde nunca se sabe quién dice la verdad, con puerto y barcos. Otros parecen angelitos, bienechores indiscutibles a los ojos de cualquiera que ha pasado por alto mirar debajo del sofá a haber si estaba impoluto, donde una sonrisa y un control absoluto sobre la información son la tónica dominante del día a día, eso sí; siempre con una sonrisa y un "no sé de qué me hablas" por delante (nicho grancanario de Coalición Canaria). Otros respiran tranquilidad abosluta, pues la oposición que los acompaña en el salón de plenos o está en coma o representa la estupidez consumada y elevada al cuadrado, hablamos de Teror, donde todos los concejales del grupo de gobierno, sin excepción alguna saben lo que se traen entre manos dentro de sus áreas de responsabilidad, increíble a la par de inaudito. No lejos del mar otra coalición hace y deshace a su antojo, cambia el sentido de las calles, cierra aparcamientos, obligando al ciudadano a pagar por estacionar, o montan trifulcas entre ellos porque son incapaces de ponerse de acuerdo excepto en dar negativas constantes a la oposición (Sí, me refiero a Arucas). No menos escandaloso es el caso de Valleseco, donde la política se utiliza hasta para comprar papel higiénico. "Perdone, Pepito, diríjase al establecimiento socialista más cercano, ya que en esta tienda sólo vendemos papel para la nalga derecha y usted tiene las dos de izquierda". Roza la barbarie que unos políticos tan jóvenes no sepan ver más allá de una ideología que, cada vez, se diluye más (llámese cambio de chaqueta, como el del regidor de Firgas, Manuel Báez, que fue visto en un congreso de Coalición Canaria hace poco). Artenara tampoco está exenta de polémica, aunque alejada, sus mandatarios tampoco se llegan a poner de acuerdo, hasta tal punto que alcaldesa y primer teniente de alcalde no se hablan (el sino de las uniones forzosas NC y PSOE, pacto que sólo, a simple vista, parece funcionar en el cabildo insular. Con mucha lógica, pues los socialistas permiten a los de Román hacer y deshacer a su antojo).
Visión rápida y muy crítica que me lleva a pensar que, sea quien sea el que gobierne, nunca el Norte tomará el rumbo adecuado ni será capaz de unirse para luchar por el bien de las personas que habitan en esta comarca grancanaria, pues en el Norte prima más el egocentrismo y la vanidad, que las ganas de hacer cosas por los demás.
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